jueves, 11 de agosto de 2011

Me das... pena

He visto la foto y se me ha caído el mundo encima. Ahora lloro como sin ganas, lloro porque me doy pena a mí mismo y sin secarme las lágrimas porque en el fondo sé que el tiempo las secará.

No es para tanto. Tengo proyectos que sí dependen de mi voluntad y sé a ciencia cierta que se cumplirán, pero no puedo evitar sentir que no son suficiente, que necesito algo más en lo que apoyarme para poder andar y andar y andar y conseguir al fin alejarme de esta espiral que me atrapa y no me permite dejar atrás esa idea enfermiza.

Tengo un trastorno obsesivo-compulsivo que va más allá de comer y engordar. La vida me quita el apetito vital y flaquean mis ganas de pensar que hay algo más. Quizá sigo necesitando terapia y no me había dado cuenta hasta ahora.



Me siento mal porque yo quiero que así sea, porque soy vulnerable y estúpido, no porque el mundo confabule en mi contra.

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