De vez en cuando me gusta comprar esas revistas estúpidas de moda femenina en las que la gente es guapa y la vida es bella. ¡Son tan surrealistas! Pero te invitan a soñar con un mundo ideal y mientras te sumerges en ellas, logras un breve instante de felicidad, de esperanza de que un día algo se parezca a eso.
Pero en la vida real no existe la perfección, no existe la alegría desmedida y la estética y el lujo no son el ABC de nuestra existencia.
En realidad la vida es esfuerzo, es constancia, es desilusión, es esperanza, ES UN RETO. A mi juicio, la balanza está desequilibrada... hacia el lado oscuro. Por eso hay que aprender a disfrutar intensamente de esas pequeñas cosas que ocurren en el día a día, fruto del trabajo o que simplemente te regala este mundo de forma fortuita.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Quizá esta no sea la mejor noche para ponerme a pensar... me siento... me siento triste. Y sobretodo culpable por quejarme cuando en realidad lo tengo todo para poder alcanzar la felicidad... bueno, la felicidad es un término desproporcionado para mi. Yo le llamaré alcanzar la normalidad.
Mañana puede ser un día decisivo... en parte quiero que lo sea. Lo que deba venir, que venga; lo que deba saber, que lo aprenda; lo que deba conocer, que lo vea.
¿Por qué siempre culpo a los demás?

No hay comentarios:
Publicar un comentario