martes, 25 de enero de 2011

Fotografía

Hay una caja de puros en la cómoda de la alcoba que esconde grandes secretos. La encontré ayer sin querer y como creo que nadie sabe de su existencia, tengo la tentación de hacer un pequeño robo… bueno… robo es una palabra muy fea.

Yo lo comparo con comerme una galleta de chocolate de la caja de Cuétara de la abuela. Como hay muchas ¡es raro que se note! Y si se nota, no he tenido por qué ser yo. No soy el único nieto y aunque lo fuese nadie llegaría a pensar que puedo llegar al armario del comedor. Por lo menos, por lo menos mide 2 metros y yo la mitad, así que si no fuese por la butaca rota que hay en el recibidor me tendría que conformar con el bocata de mortadela con aceitunas que nos hace la Abuela siempre que venimos. No entiendo cómo puede haber cerdos que entre la piel tengan aceitunas… pero ,¿no comen bellotas? El otro día le pregunté a Mamá y me dijo: “come y calla”. Yo creo que ella tampoco lo sabe…

Bueno, me da igual la mortadela y las aceitunas sin pipo. Lo que te estaba diciendo: la caja de puros no tiene puros. Y menos mal, ¡con lo mal q huelen! Tiene papeles escritos pero no entiendo la letra. Mi Abuelo no escribía nada claro. Son como los garabatos que hace Dani pero en pequeño y más alargados. Y también tiene ¡fotos! Son fotos viejas en color gris y amarillo. Son fotos de mis abuelos y otras personas que no conozco pero que son de mi familia y aunque mis abuelos siempre nos han dicho que eran muy pobres, salen con vestidos anchos, traje, corbata y zapatos limpios. Parecen actores de cine y todos son muy guapos. Nada que ver con las fotos que pone Lucía en el tuenti con los pantalones rotos y sacando la lengua…

He mirado todas varias veces y no hay ninguna repe, pero me voy a llevar ésta del Abuelo sentado en un sillón de mimbre con jersey de lana de cuello alto (¡con lo que pica!) y un cigarro en la mano. De mayor quiero ser como él porque aunque no me acuerdo de él, se que era una buena persona y muy listo… aunque escribiese tan mal.

Shhhhhhh ¡no le digas a nadie lo que te he contado! Éste es un secreto entre tú y yo. Ahora tengo que pensar dónde guardar la foto para que nadie la encuentre y después comerme el bocadillo, que hoy es de Nocilla y me estoy manchando las manos.

Adiós diario.

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