Lo sé. Lo son. Y aunque duele saberlo, la mayoría de las veces son un bálsamo para mi corazón. Me desprendo de una para adoptar otra. Es una espiral de la cual no conozco ni el principio ni el final.
Soy un descreído de la vida. Mucho tiene que ofrecer para hacerme cambiar de parecer y dado que eso no ocurre ni ocurrirá jamás, hace tiempo decidí crear una realidad paralela que en momentos de flaqueza me de una inyección de "adrenalina-antiviral".
Me da igual. El pensamiento es libre y es lícito crearlo a tu medida.
Cuando te duela el cuerpo, al médico.
Cuando te duela el alma, al psiquiatra.
Cuando te duela la vida, acude a tu imaginación.
Soy un descreído de la vida. Mucho tiene que ofrecer para hacerme cambiar de parecer y dado que eso no ocurre ni ocurrirá jamás, hace tiempo decidí crear una realidad paralela que en momentos de flaqueza me de una inyección de "adrenalina-antiviral".
Me da igual. El pensamiento es libre y es lícito crearlo a tu medida.
Cuando te duela el cuerpo, al médico.
Cuando te duela el alma, al psiquiatra.
Cuando te duela la vida, acude a tu imaginación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario