Javier es pequeño y gracioso. Es rubito, con tripocha y los dientes barajeados… es taaan bonito… pero apenas habla y lo que dice es ininteligible y escaso.
Sólo le he visto una vez y me preocupa que tenga alguna discapacidad intelectual. Parece que sus padres ya son conscientes de sus carencias y piensan tomar cartas en el asunto. Quizá un logopeda sea suficiente… ojalá. Porque la integración escolar (y social en general) es difícil para los niños que son “diferentes”. Supongo que para un p/madre debe ser muy duro darse cuenta de que su hij@ tiene un problema. L@s niñ@s no se merecen sufrir, sea cual sea el motivo. Espero y deseo que a Javier todo le vaya bien. Parece tan feliz y es tan entrañable que nada ni nadie debería robarle esa sonrisa tímida.

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