Se acabó el verano sin que apenas me haya dado cuenta de que un día empezó.
Poco a poco los días se acortan y más adelante caerán las hojas para formar alfombras color miel sobre las aceras.
Las calles de mi ciudad se tiñen de color naranja a medida que oscurece, y los coches ponen su granito de arena con el blanco de los faros.
Así es el otoño...triste, oscuro y laaaargo. Y la culpa la tiene el invierno, que viene pisándole los talones.
Las calles de mi ciudad se tiñen de color naranja a medida que oscurece, y los coches ponen su granito de arena con el blanco de los faros.
Así es el otoño...triste, oscuro y laaaargo. Y la culpa la tiene el invierno, que viene pisándole los talones.

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