lunes, 18 de abril de 2011

tiK-tAc-sWatcH

El jueves pasado, mientras esperaba mi JK en Barajas me di una vuelta por las tiendecillas, por aquello de no calentar mucho las butacas frías y duras de la zona de espera.

Fue entonces cuando, sin quererlo, me topé con un stand de relojes "Swatch". Había horteradas a manta (para mujer, claro) pero entre ellas vi este maravilloso black classiness sfk361. Se llamaba 78 € y me pareció un bonito y asequible autorregalo, teniendo en cuenta que en breve cobraré mi finiquito.

(Sí... estoy en paro... pero solo a medias, porque esta misma tarde trabajo. Ya sabes, economía sumergida española. Traducido a la lengua coloquial
dinero negro).


Volviendo a lo que realmente importa: el reloj no tiene nada especial, pero parece cómodo (plano) y funcional (la hora no hace falta adivinarla. Ni intuirla. Ni imaginarla. Ni llevar lupa para verla). Y además lo necesito. Así seré consciente de lo impuntual que soy (gran defecto) y que el tiempo pasa y hay cosas que pasaron y deben quedarse donde están: en el pasado.


El resumen de mi estancia en la T2:
- Intención de compra: ninguna.
- Tentaciones:2
- Compra final: 0

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