Cuando llevas mucho tiempo esperando algo y por fin llega, cuando un proyecto es viable, entonces sientes ese vértigo mental llamado DUDA.
Me pregunto si es lo que quiero y si realmente la recompensa es digna del esfuerzo que conlleva.
Al mismo tiempo me pregunto si para mi persona es moralmente aceptable y si para Ellos será comprensible.
... Otras personas no sufrirían tanto por algo tan insignificante. De eso estoy totalmente seguro.
Ellos me dominan y continuamente siento la necesidad de justificar mis pensamientos cuando no coinciden con los suyos. En definitiva, NO SOY LIBRE.
Soy una simple marioneta de trapo, un perrillo faldero, una copia made in Taiwan de Ellos. ¡Y aún así sigo sin ser como Ellos querrían!
Cada día se me hace más difícil enfrentarme a los demás. Incluso creo que hay cosas que no hago por miedo a ser criticado, incomprendido, DIFERENTE. No pienso lo que quiero pensar, pienso qué pensarán Ellos cuando les diga lo que pienso. La gente no me da tantas explicaciones ni tampoco se las pido ¿por qué debo dárselas yo?
La culpa es mía y sólo mía, lo sé.
No se si tomaré una decisión acertada, pero sé que si entonces les hubiese "obedecido" hoy no sería quien soy, ni sabría lo que sé, ni estaría donde estoy. Quizá seguiría donde Ellos están, como Ellos están. ¡Qué pena!

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