Es tarde y debería irme a acostar, pero me apetece escribir algo (aunque no sé muy bien qué). Pensemos...
Anoche me dijo un amigo que vendrá a visitarme porque necesita mi ayuda.
Jamás pensé que una persona como él, inteligente, ilustrada y con una vida respetable, pudiera necesitar algo de mí. Nunca pude imaginar que algo podría escaparse de su control, pero lo hay. O eso cree él (yo tengo mis dudas).
Tengo miedo de defraudarle, de no poder dar una solución a su problema (aparentemente sencillo) y quedar como un idiota. Le tengo tanto respeto y admiración que creo que no hay nada en este mundo que yo pueda hacer por él. Sin embargo él quiere depositar su confianza en mí. ¿Qué puedo hacer?
Contado así, todo esto suena tan tremendo que parece que se trata de una cuestión de Estado. Realmente el hecho en sí no tiene tanta trascendencia, pero me ha hecho reflexionar...
Me ha hecho preguntarme (otra vez) si de verdad yo valgo para esto o no. Si fue vocación o sólo cuestión de azar que yo acabase siendo lo que soy o al menos lo que los demás ven en mí.
A menudo pienso que debería haber escogido una profesión con prestigio, que me aportase distinción y, por qué no, cierta notoriedad. Pero no, soy lo que soy y no me avergüenzo de ello, simplemente tengo dudas de si quiero seguir así o cambiar mi vida...Algún día la cambiaré. Lo sé. En el fondo es lo que desde el principio quise hacer.
Pero hasta entonces, aunque solo sea por dignidad, aunque solo sea por respeto a aquellos que se acercan a mí, intentaré hacerlo lo mejor que pueda. Intentaré buscar el por qué y actuar con un para qué. La intención no es suficiente. Aunque está bien considerada socialmente y a los ignorantes les funciona.
Es muy tarde y mañana me gustaría levantarme a una hora "prudente" y empezar la semana con buen pie. Realmente si no hago cosas no es porque no las tenga que hacer.
Finsdemá querida Duna.
Anoche me dijo un amigo que vendrá a visitarme porque necesita mi ayuda.
Jamás pensé que una persona como él, inteligente, ilustrada y con una vida respetable, pudiera necesitar algo de mí. Nunca pude imaginar que algo podría escaparse de su control, pero lo hay. O eso cree él (yo tengo mis dudas).
Tengo miedo de defraudarle, de no poder dar una solución a su problema (aparentemente sencillo) y quedar como un idiota. Le tengo tanto respeto y admiración que creo que no hay nada en este mundo que yo pueda hacer por él. Sin embargo él quiere depositar su confianza en mí. ¿Qué puedo hacer?
Contado así, todo esto suena tan tremendo que parece que se trata de una cuestión de Estado. Realmente el hecho en sí no tiene tanta trascendencia, pero me ha hecho reflexionar...
Me ha hecho preguntarme (otra vez) si de verdad yo valgo para esto o no. Si fue vocación o sólo cuestión de azar que yo acabase siendo lo que soy o al menos lo que los demás ven en mí.
A menudo pienso que debería haber escogido una profesión con prestigio, que me aportase distinción y, por qué no, cierta notoriedad. Pero no, soy lo que soy y no me avergüenzo de ello, simplemente tengo dudas de si quiero seguir así o cambiar mi vida...Algún día la cambiaré. Lo sé. En el fondo es lo que desde el principio quise hacer.
Pero hasta entonces, aunque solo sea por dignidad, aunque solo sea por respeto a aquellos que se acercan a mí, intentaré hacerlo lo mejor que pueda. Intentaré buscar el por qué y actuar con un para qué. La intención no es suficiente. Aunque está bien considerada socialmente y a los ignorantes les funciona.
Es muy tarde y mañana me gustaría levantarme a una hora "prudente" y empezar la semana con buen pie. Realmente si no hago cosas no es porque no las tenga que hacer.
Finsdemá querida Duna.

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